familias nuevas

Familias reconstituidas, familias nuevas

No hay duda que si es difícil empatizar con alguien que conoces, ni que decir tiene cuando se trata de los niños de tu pareja…

Dependiendo de varios factores, la convivencia con nuevos miembros en la familia puede ser más o menos difícil.

Las familias reconstituidas cada vez son más. La diversidad de familias nuevas es cada vez más patentes.

Según datos del INE, 2011, de las 7.060.230 parejas con hijos, hay 496.135 que tiene algún hijo no común a ambos miembros (familias reconstituidas). Esta cifra es el doble que hace 10 años.

Problemas como la dificultad de compaginar horarios laborales con la vida familiar, la dificultad de tener una economía saneada en estos tiempos, las dificultades que pongan los ex de tu pareja, por no decir, que no se tengan recursos familiares de los que tirar por diversos motivos, y un largo etc.

Las parejas que inician una relación con esta formación familiar y que acuden a un profesional de la psicología pueden aprender a gestionar las emociones y descubrir nuevas formas de pensar que les ayuden a afrontar las nuevas formas de estrés familiar y vital. Además de aceptar su propia historia familiar.

El trabajo es integral, desde los pensamientos, las emociones a la conducta. Analizando funcionalmente las mismas. Dando soluciones de comportamiento que ayuden a reducir el sufrimiento.

En ocasiones, se podrá realizar sesiones individuales para trabajar asuntos personales que puedan estar afectando a la pareja. Como por ejemplo, la relación con la ex-pareja. No obstante, lo habitual será las sesiones de pareja.

El tiempo de tratamiento está entre tres meses y un año.

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One Commentto Familias reconstituidas, familias nuevas

  1. […] También se trabaja la dinamización de la relación de pareja,  estudiando las diferencias de cada parte y facilitando la aceptación de las diferencias que no se pueden cambiar y negociando con las que sí se pueden cambiar. Ya que son actitudes hacia el otro negativas. Así pues, las diferencias no llevan necesariamente al conflicto, se puede convivir con la otra persona aceptando, o incluso, haciendo compatibles estas diferencias. Sobre todo, con familias reconstituidas. […]

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